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- El arte
del modelismo naval es tan antigua
como la civilización. Los modelos más
antiguos de que se tienen
reproducciones son los pertenecientes
al Antiguo Egipto. Construidos de
materiales accesibles, como el barro
del Nilo, cocido, reproducen a la
perfección las primitivas
embarcaciones de aquellos tiempos,
incluyendo hasta su tripulación.
Modelos de este tipo han sido
descubiertos en las tumbas de todas
las dinastías.
Toda clase de elementos fueron
utilizados para la construcción de
modelos, de acuerdo con las
posibilidades de cada
artista.
Son célebres los modelos de hueso y
marfil, muchos de ellos, elaborados
por prisioneros de guerra o ancianos
marineros destinados a los Arsenales
como el francés Sr. Cupin (1765). El
marfil posee la característica de
talla hasta su extrema delgadez. No
obstante, la madera con todas sus
variedades, es el medio generalmente
más usado por todos los
modelistas.
El valor del modelo como pieza
decorativa, va ganando día a día en
todo el mundo, más aceptación, así
como va refinándose el gusto del
coleccionador, que mira receloso los
modelos fuera de escala ofrecidos en
negocios.
En Inglaterra existe la colección de
modelos más valiosa del mundo, así
como la más exacta y numerosa. En
efecto, por decreto real, a partir del
siglo XVII, todo navío que se
pretendía construir, primeramente
debía ser sometido en escala perfecta,
generalmente 1:48, a consideración de
los miembros del Almirantazgo. Estos
modelos se construían exactamente
igual a los prototipos, quiere decir,
comenzando por la quilla, cuadernas,
tablazón, etc., y reproducían
fielmente el barco a
construir.
Utilizándose madera dura, generalmente
boj, encina o caoba, y preservados
cuidadosamente en el Almirantazgo,
muchos de ellos se encuentran ahora en
el Science Museum.
Como trabajo manual, descanso para el
cerebro, el modelismo naval es
incomparable. De acuerdo con las
posibilidades de cada uno, se puede
trabajar con un mínimo de herramientas
y elementos. Un modelo constituye,
además de un adorno único, una obra de
valor que encuentra siempre excelente
recepción.
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